No odies tu carrera

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¿Odiás tu carrera y no sabés qué hacer? En esta entrada, los por qué y las posibles soluciones para todos aquellos que terminaron odiando la carrera que eligieron. Leer más

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Soy programador web y estudiante de Sistemas. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.

La cantidad de mensajes que llegan a Mentes Liberadas es apabullante. No llego a contestarlos todos y cada vez son más. Las entradas que más comentarios acumulan son las vinculadas a equivocarse de carrera como 10 señales de que te equivocaste de carrera y Me equivoqué de carrera. Hay varios aspectos en común en todos los comentarios. En este artículo me quiero detener especialmente en uno: el odio a lo que se estudia. El odio a la carrera.

Veo que muchas de las personas que me escriben han llegado a un punto en el cual odian profundamente lo que estudian. ¿Cómo han llegado a esto? Bueno, no de golpe seguramente. Ha sido un proceso de acumulación de frustraciones y fracasos que de a poco ha ido erosionando esa pasión que uno tenía o creía tener por la carrera que estudia.

odiar carrera

Las causas de odiar lo que se estudia

Dicen que del amor al odio hay un solo paso y lo entiendo con las relaciones, pero me cuesta mucho pensar qué puede hacer que uno pase a odiar algo que amó tanto. Quizás la cuestión sea que lo que parecía amor era solamente un espejismo. Veamos entonces algunas posibilidades de por qué se puede llegar a odiar lo que se estudia.

Porque se estudia por obligación

Lamentablemente hay mucha gente que estudia una carrera en particular por mandato de sus padres. El abuelo fue abogado, el padre lo es también y claro, el nieto e hijo no puede ser menos. Así que también tiene que ser abogado. En estos casos, el estudiante padece no sólo tener que estudiar algo que no le gusta, sino que también sufre la presión de su entorno por hacerlo bien. Por ser sobresaliente. Este tipo de presiones termina generando un malestar general y, de a poco, una acumulación de frustración.

Porque la carrera no terminó siendo lo que uno esperaba

A veces uno se anota con mucho entusiasmo en una carrera y con el correr de los meses  y años se da cuenta de que no era lo que esperaba. Que al final era una cosa completamente distinta. Es ahí cuando uno deja de proyectarse y empieza a pensar que aunque se obtenga el título, ejercer esa profesión es una opción remota y solo como último recurso.

Porque el enfoque de la carrera es erróneo

Otras veces uno es claramente un apasionado de lo que estudia. Pero la forma en que se dictan las materias de la carrera en la universidad no va con uno. Desde la modalidad de cursada, los trabajos en equipo, la manera de evaluar, la exigencia, o incluso la estructura misma en la que está organizada la universidad parecen molestarnos. Sin olvidar el enfoque, algo tan importante, que determina cuál es el objeto final de obtener el título. En este apartado se encuentra también la despersonalización con la que algunas universidades tratan a sus alumnos. O todo lo contrario, la independencia con la que uno pretende manejarse.

En algunas ocasiones el enfoque tiene que ver con lo estrictamente técnico de la carrera. La desactualización de los temas o la inclinación hacia algunas áreas en particular en detrimento de otras que uno considera más importantes.

Porque la carrera era hermosa, pero se hizo muy larga

Conocidos son los casos de graduados que no volverían a pisar nunca más una universidad. ¿Por qué han llegado a este punto? ¿Tan mal la han pasado? Para algunas personas pasar años estudiando fue un martirio absoluto que se extendió porque la carrera era larga y por la exigencia, se hizo aún más larga. Para todos aquellos que están por terminar la carrera llega un momento en el que quieren terminar a toda costa. Saben que si dejan no van a volver nunca más y están atrapados en las últimas materias. Casi todo el amor que tenían por lo que estudiaron tantos años se empieza repentinamente a convertir en odio.

Qué se puede hacer en cada caso para no odiar lo que se estudia

Cuando se estudia por obligación

Bueno, está claro que no se debe estudiar por obligación. Hay que estudiar por vocación, por pasión. No tiene sentido encarar una carrera porque los padres o cualquier otra persona lo impongan. Si lo piensan un segundo se van a dar cuenta que es completamente absurdo. Puede funcionar únicamente si justo por casualidad eso que a uno lo obligan a estudiar es justamente lo que le gusta. Pero debe haber un caso en mil de estos.

Cuando la carrera no terminó siendo lo que uno esperaba

Lo lógico sería irse a estudiar otra carrera, pero hay algunos aspectos a tener en cuenta. ¿En qué año se está actualmente? ¿Cuánto falta para terminar? ¿Cuánto dinero se ha invertido en esta carrera? ¿Y cuánto tiempo? Mi consejo siempre es que si están avanzados en la carrera, hay que tratar de terminarla. Un título universitario, incluso de una carrera que a uno no le gusta, es igualmente muy valioso. Sirve para abrir muchas puertas desde el punto de vista laboral.

Además, hay casos de personas que estudiaron una carrera y terminaron ejerciendo de otra. Lo que les faltaba aprender, lo aprendieron trabajando. Esto es muy común en el ambiente corporativo. Son conocidos los casos, por ejemplo de gerentes administrativos que toman el control del área de sistemas. O de ingenieros que ordenan las áreas administrativas. Obviamente no podremos ver médicos construyendo edificios o filósofos operando, siempre hay un límite.

Cuando el enfoque de la carrera es erróneo

Hay que buscar carreras similares y pensar que la universidad donde uno cursa no es la única en el mundo. Puede haber otras universidades con programas de materias distintos y con otra modalidad de enseñanza. Es cuestión de investigar, buscar en internet, hablar con personas que estudien lo mismo o algo muy parecido y escuchar sus experiencias. Hay que abrir un poco la cabeza y pensar que no todo el conocimiento respecto a un área pasa por una universidad en particular. Que la gente estudia en otros lugares, aprende igual, se recibe y luego ejerce la profesión normalmente.

Cuando la carrera se hizo muy larga

Hay dos posibilidades. Armar un plan para terminar la carrera, con una meta clara de cuándo habría que rendir el último examen. Es decir, cambiar el “me queda un año y medio todavía” por el “me voy a recibir el 20 de diciembre de 2017” y establecer una planificación clara y que no se preste a confusión sobre los pasos a seguir para lograrlo. Luego de eso, hay que poner todo el empeño que quede para lograr el objetivo y cerrar el ciclo de una vez y para siempre.

La otra posibilidad es cambiarse de universidad para renovar un poco el aire. A veces uno necesita un cambio de ambiente para poder meter ese empujoncito que falta para poder terminar la carrera.

En síntesis

No odien lo que estudian. Cuando empiecen a notar que esto ocurre, hay que tomar cartas en el asunto. Si uno lo deja pasar, con el tiempo quizás termine la carrera, pero la va a odiar. Y va a odiar todo lo que la rodea, convirtiéndose en el peor de los profesionales: el profesional frustrado. Créanme no quieren convertirse en eso. Me he encontrado con muchos de esos a lo largo de mi carrera profesional. Se les nota a una legua de distancia que odian lo que estudiaron. Prefieren hacer cualquier cosa antes que dedicar un segundo más a su trabajo.

Hay que volver a la vocación, a la pasión por estudiar, al amor por la carrera.




Soy programador web y estudiante de Sistemas. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.

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6 comentarios en “No odies tu carrera

  1. Hola, Alejandro:

    Mi situación puede ser muy común y seguro que lo has leído algún comentario de otro post o alguien te lo habrá dicho. Tengo 24 años y en dos meses cumplo 25. Estoy en 7mo semestre de ingeniería civil y todo lo que has escrito acá es jodidamente cierto.

    Entré pensando que era lo adecuado, pero mediante pasaba el tiempo mi interés y motivación mermaba. Tanto que y o sabía que iba a suceder, pero pensaba que iba a terminarla antes de sentirme así. Estancado estoy, me quedan cerca de 65 créditos pendientes, que son alrededor de 26 materias y tres años más de estudio que ya no me interesa seguir. Porque lo que dices arriba es cierto, levantarse a las 5:15 a. m., para clase de 6 a. m., no es tortura, tortura es reconocer que no se quiere ir hoy ni mucho menos mañana. Ya odio todo lo que tenga que ver con la ingeniería civil.

    Quiero hacer una carrera en empresariales: administración o economía. Son carreras cortas y demasiado futuro. Pienso que me estoy desperdiciando ahí, hablo tres idiomas, escribo con las dos manos y tengo un IQ de 115. Y créelo, no me va bien, me va mediocre.

    A mi madre se lo he contado hace un año, y me dijo que intentara seguir, pero ya no puedo. Ahora viene todo ese ambiente culposo en casa, la decepción en la cara de mis padres, el tener que explicárselo a tíos, primos, etc. Y el seguramente: “si no era lo que querías, para qué entraste??”.

    Empezar una carrera con 25 años no es tan malo, creo. Estaría recibiéndome con 28 o 29, según lo planeado. Ni modos. Gracias por permitirme hacer esta especie de catarsis…

    1. Hola Carlos

      Entiendo lo que te ocurre. ¿Pensaste tomarte un tiempo de la carrera? Quizás un semestre o dos para pensar un poco mejor. Es una situación difícil porque cualquier decisión termina en perder algo (tiempo y materias o estrés). Personalmente creo que estudiar algo que claramente no te gusta no tiene sentido. Sin embargo, seguir o no es una decisión personal.
      Espero decidas lo mejor para vos.

      ¡Saludos!

  2. Como me identifico con el de “estudiar por obligación”…Tengo 24, voy en 7mo semestre de Ing Informàtica, me faltan 14 materias para recibirme …..siempre tuve dudas, y en mi 5to semestre me di cuenta que no quería ejercer…..que no me gusta nada ..Es horrible luchar tanto para nada…..ahora sòlo estoy luchando para titularme como Tècnico Superior…porque ya no puedo seguir hasta el final…..no tengo fuerzas, ni ganas, ni motivaciòn…..Es como luchar por una batalla perdida…..Pienso en un futuro volver a estudiar pero tengo miedo de equivocarme….Me gusta el Arte, la educación y la literatura!!….Quien sabe porque rayos me metì a una ingenieria!!!! pero me arrepiento de haber luchado tanto por esto……

    1. Natali
      Lamento mucho que te hayas equivocado de carrera. Tratá de ver el lado positivo de todo. Por un lado, que te diste cuenta que no querés ejercer. Eso es bueno puesto que darse cuenta cuando uno ya está ejerciendo es peor. Por otro lado, tenés que tener en cuenta que has logrado mucho avanzando y que tenés la formación básica de una ingeniera, aunque no alcances el título.
      Espero que encuentres aquello que realmente te gusta y te motiva.
      Saludos
      Alejandro

  3. Hola Alejandro:
    Tengo 23 años en este año cumplo los 24, este artículo me hizo sentirme muy identificada en lo que siento al respecto de mi carrera. Estudio Turismo, entré muy ilusionada ya que vería cosas de cultura (algo que a mí me gusta) pero cuando fui cursando las materias de cada semestre me di cuenta que las materias que me daban no me gustaban y de poco a poco fui odiando mi carrera, me llevo bien con personas de otra carrera y con muuuuy poca gente de mi carrera. Hace dos semestres cursé una optativa de historia del arte universal pero me di cuenta que lo que no quiero trabajar en temas culturales, es algo que a mí me gusta pero no para vivir de ello.
    Estoy por pasar a 8vo semestre, se supone que mi carrera es de 9 semestres; estoy a 6 materias de terminar las materias de la carrera, sólo me haría falta el servicio social y las prácticas profesionales (el servicio lo planeo hacer en agosto y las prácticas en enero del año que viene).
    El haber leído este artículo me hizo sentir mejor, pienso terminar mi carrera pero dudo que me vaya a involucrar por completo al turismo, más bien, me quiero involucrar en las organizaciones en empresas quizas turísticas pero no en servicio al cliente(hotelería),no en una agencia de viajes,mucho menos en la cultura. Gracias por haber escrito este artículo y sí, trataré de ver el lado bueno de tener un título universitario, ya que hablo Inglés y actualmente estudio Japonés, esto me abre muchas puertas y teniendo mi titulo es mejor.

    1. Gracias por tomarte el tiempo de contar tu historia, Karen.
      Siempre hay que tratar de ver el lado bueno de las cosas, si no, viviríamos pendientes del pasado, de lo que podríamos haber cambiado y no podríamos mirar hacia adelante.
      Espero que puedas terminar la carrera y encuentres aquello que te apasiona.
      Saludos!

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