7 tips para cuando la clase va muy rápido

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¿La clase va muy rápido y no se entiende nada? ¿Estuvieron dos horas escuchando hablar a alguien y el resultado son apuntes confusos? Si es asì, este artículo es para ustedes Leer más

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Soy programador web y estudiante de Sistemas. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.

En la universidad las clases van siempre más rápido si las comparamos con las de la secundaria. Pero hay algunas clases que van a la velocidad de la luz y que nos hacen sentir muy mal porque nos perdemos y al finalizar sentimos que no hemos entendido nada. En este artículo vamos a conocer 7 tips para cuando la clase va muy rápido.

¿Somos los únicos que sentimos que la clase va muy rápido?

Primero que nada hay que determinar si la clase va rápido para todos o solo para nosotros. Si va rápido para todos quizás entonces sea el profesor y su forma de explicar. Pero si somos los únicos o formamos parte de una minoría que no alcanza el ritmo de la clase, entonces tenemos un problema.

Este problema se puede deber a una diferencia de nivel con el resto o a falta de estudio.

Para compensar diferencias de nivel hay que volver a temas básicos, aquellos que son requisitos para poder cursar la materia.

Si el problema es por falta de estudio y de estar al día con la materia, se resuelve dedicando más horas al estudio diario de esa asignatura.

Puede ser normal, de todas formas, que al principio de la carrera no nos alcance el tiempo para estudiar diariamente y que encima tengamos alguna diferencia de nivelación con el resto. A no desanimarse, con el paso de los semestres esto se acomoda solo. Eso sí, hay que ponerle voluntad y dedicación.

Desarrollar un sistema de toma de apuntes

Un sistema de toma de apuntes no es nada del otro mundo. Es simplemente definir un conjunto de símbolos y estructuras escritas abreviadas que podamos reutilizar una y otra vez y que tengan un significado claro para nosotros. Por ejemplo, cuando el profesor enumera ventajas y desventajas de algo que está explicando, podemos resumir eso en nuestros apuntes con un signo más para cada ventaja y un símbolo menos para cada desventaja.

Podemos hacer cuadros sinópticos con jerarquías cuando se explican conceptos. No es cuestión de anotar todo lo que el profesor dice de forma literal. No estamos asistiendo a una clase de dictado. Lo que nos lleva al siguiente punto.

No anotar detalles

Las clases en la universidad muchas veces son meras guías para que uno después pueda estudiar por su cuenta. Entonces no tiene sentido anotar detalles.

¿Cómo diferenciar un detalle de un concepto fundamental? Bueno, esa capacidad la iremos desarrollando con el tiempo. La idea es intentar tomar aquellos aspectos globales de la clase y descartar el resto. Los detalles los estudiaremos seguramente, pero en un repaso posterior a la clase. Por el momento basta con anotarlos de forma breve y resumida.

Sacrificar apuntes por entendimiento

Hay veces que la clase va tan rápido y el tema es tan importante que es preferible sacrificar las notas, es decir, dejar de anotar, con el objetivo de levantar la cabeza y prestarle atención al docente.

Los buenos docentes detectan estos momentos y aclaran “préstenme atención a esto y luego los dejo copiar del pizarrón”. En ese momento hay que poner toda la concentración que tengamos puesto que lo que viene a continuación es una explicación muy importante. Luego, como el mismo profesor aclara, habrá tiempo de completar los apuntes. Las veces en que el profesor no lo aclare, tendremos que darnos cuenta solos si conviene o no tomar apuntes.

Cursar en grupo

Una forma de evitar que la clase se nos escape es atraparla en equipo. Con un grupo de 3 o 4 asistiendo a la misma clase puede ser una gran ventaja, puesto que lo que uno no anotó puede que lo haya anotado otro. Y si alguien no entendió algún concepto, es más que probable que algún otro sí.

Si no cuentan con un grupo, pueden utilizar a quien tengan al lado como compañero temporal. Y si no conocen a nadie o son tímidos, les recomiendo que desarrollen las habilidades sociales necesarias para al menos poder intercambiar notas con algún compañero. Estas habilidades son muy importantes si planean hacer una carrera universitaria.

Tener un libro de respaldo

Lo que los profesores explican es siempre un concepto que ellos no inventaron ni descubrieron. Es muy probable que esté en algún libro de la bibliografía que ellos mismo recomiendan. Esa bibliografía que nos dan el primer día de cursada no es para anotarla, es para conseguirla.

Cuando la clase vaya muy rápido o algo no se entienda siempre estarán los libros, los cuales podremos consultar una y otra vez si es necesario. Cuantos más libros de la bibliografía podamos conseguir, mejor respaldo tendremos para las clases. Hay quienes, claro, lo ven al revés: las clases son en realidad un respaldo de la bibliografía. ¡Y tienen razón!

Pedirle al docente que explique más lento

Y bueno, de última siempre se puede intentar hablar con el profesor. Pero no tiene obligación de hacernos caso. Si le van a pedir al profesor o profesora que vaya más despacio, asegúrense primero de no ser los únicos que se están perdiendo en la clase. Tengan siempre la delicadeza de pedirlo con respeto y justificándolo de la mejor manera posible y busquen el apoyo de sus compañeros siempre que puedan hacerlo.

 




Soy programador web y estudiante de Sistemas. Creé Mentes Liberadas para compartir consejos, recursos y herramientas para la escuela y la universidad. Vivo en Buenos Aires, Argentina.

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